Hiperplasia prostática benigna, Entrevista con el especialista sobre diagnóstico y tratamiento precisos —
La hiperplasia prostática benigna (BPH, Benign Prostatic Hyperplasia) es,
Es una afección en la que el tejido prostático crece de manera anormal y aumenta de tamaño. Debido a que la próstata rodea la uretra justo debajo de la vejiga, su agrandamiento estrecha la uretra y dificulta el flujo de la orina.
Como resultado, pueden aparecer diversos síntomas, como disminución del flujo urinario, sensación de vaciado incompleto y micción nocturna. Realizamos una entrevista con el Dr. Jongpil Lee de la Clínica Urológica LNS.

“La hiperplasia prostática benigna no es simplemente un agrandamiento de la próstata; la próstata aumentada comprime la uretra y afecta la función urinaria en general.”
Las razones por las que ocurre la hiperplasia prostática benigna son,
Al compilar los resultados de diversos estudios, se sabe que múltiples factores actúan de manera combinada.
✔ Envejecimiento
“La proliferación de las células prostáticas se ve estimulada cuando están expuestas al estrés oxidativo.”
✔ Cambios en las hormonas masculinas
La testosterona se convierte en DHT, lo que estimula la proliferación de las células prostáticas.
✔ Factores genéticos
Tener antecedentes familiares aumenta la probabilidad de desarrollar la enfermedad.
✔ Síndrome metabólico
Tiene una fuerte relación con la obesidad, la hipertensión, la diabetes y la hiperlipidemia.
✔ Hábitos de vida
La falta de ejercicio, una dieta rica en grasas y el consumo excesivo de carne pueden influir en esta condición.
La hiperplasia prostática benigna se manifiesta con diversos síntomas urinarios. En particular, la nicturia suele ser la primera señal que muchos hombres perciben.

🔹 Síntomas relacionados con el flujo urinario
- Debilitamiento del chorro de orina
- El flujo de orina se interrumpe y vuelve a salir
- Aumento del tiempo para orinar
- Sensación de no orinar completamente o de micción insatisfactoria
🔹 Síntomas de irritación vesical
- Micción frecuente
- nicturia
- Urgencia repentina de orinar
- Sensación de vaciado incompleto de la vejiga
🔹 Síntomas que aparecen cuando la condición empeora
- Retención urinaria (emergencia)
- Infección del tracto urinario
- Hematuria
- Disminución de la función vesical
¿Cómo se diagnostica la hiperplasia prostática benigna (HPB)?
Para un diagnóstico preciso, se realizan las siguientes pruebas de manera progresiva.
✔ Entrevista médica y cuestionario de micción (IPSS)
Se evalúa la gravedad de los síntomas y el grado de molestia en la vida diaria.
✔ Examen rectal digital (DRE)
Se evalúa el tamaño de la próstata, su consistencia y si existen nódulos.
✔ Análisis de sangre de PSA
Es esencial para diferenciar la hiperplasia benigna del cáncer de próstata.
✔ Ecografía de la próstata y la vejiga
Se evalúan el tamaño de la próstata, el volumen de orina residual y el grosor de la pared vesical.
✔ Uroflujometría (prueba de flujo urinario)
Se mide la velocidad del flujo urinario para determinar el grado de obstrucción uretral.
El tratamiento de la hiperplasia prostática benigna suele avanzar desde la terapia farmacológica hacia la cirugía.
✔ Tratamiento farmacológico
- Relajante de los músculos uretrales
- Medicamento para aliviar la irritación de la vejiga
- Inhibidor hormonal
La mayoría de los pacientes experimenta una mejora notable solo con tratamiento farmacológico.

Cirugía HoLEP (Enucleación prostática con láser de holmio)
🟦 Comparación entre TURP, HoLEP y la ligadura
🔹 TURP (Resección transuretral de la próstata)
- Cirugía tradicional
- Resección del tejido prostático mediante endoscopio
- Eficacia comprobada
🔹 HoLEP (Enucleación prostática con láser de holmio)
- Eliminación del tejido interno de la próstata mediante láser
- Menos sangrado y recuperación más rápida
- Baja tasa de recurrencia
🔹 Ligadura (procedimiento de expansión del tracto urinario)
- Procedimiento no resectivo que ensancha la uretra mediante suturas
- Adecuado para pacientes de edad avanzada
- Recuperación rápida

La mayoría de las cirugías se realizan con anestesia raquídea o general, por lo que no hay dolor durante el procedimiento.
Puede haber molestias mientras se mantiene la sonda urinaria durante 2–3 días después de la cirugía, pero generalmente son temporales y mejoran rápidamente. No existe una forma perfecta de prevenirlo, pero los siguientes hábitos de vida pueden ayudar.
✔ Hábitos alimentarios
- Reducir los alimentos grasos
- Reducir el consumo excesivo de carne
- Consumir suficientes verduras y frutas
- Consumir alimentos antioxidantes como el tomate y el ajo
✔ Hábitos de vida
- Ejercicio regular
- Reducir el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo
- Reducir el hábito de permanecer sentado por largos períodos
- Control del peso
- Reducir la cafeína y las bebidas carbonatadas
La hiperplasia prostática benigna no es simplemente un fenómeno del envejecimiento; si no se trata, puede reducir significativamente la calidad de vida al causar deterioro de la función vesical, retención urinaria e infecciones urinarias recurrentes. Sin embargo, con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la mayoría de los síntomas pueden controlarse bien. En los últimos años, las opciones terapéuticas se han ampliado —medicación, láser y procedimientos no resectivos— permitiendo tratamientos personalizados según la condición de cada paciente.
La hiperplasia prostática benigna no es una enfermedad de la que debas avergonzarte ni que debas ocultar. Si tienes síntomas, lo más importante es consultar a un especialista antes de que sea demasiado tarde.
Si cada noche experimentas molestias al orinar, una sensación de vaciado incompleto o estrés continuo en tu vida diaria, no lo enfrentes solo; te recomendamos consultar a un especialista. Te deseo días saludables y noches tranquilas.
Página web de la clínica de urología LNS http://www.lnsclinic.co.kr